Poema de Rudyard Kipling

Año: 1910

IF…

Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila

cuando todo a tu lado es cabeza perdida.

Si tienes en ti mismo una fe que te niegan,

y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.

Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera;

si, engañado, no engañas;

si no buscas más odio que el odio que te tengan….

Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;

si, al hablar no exageras lo que sabes y quieres.

Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo;

si piensas y rechazas lo que piensas en vano.

Si tropiezas al triunfo, si llega tu derrota

y a los dos impostores los tratas de igual forma.

Si logras que se sepa la verdad que has hablado,

a pesar del sofisma del Orbe encanallado.

Si vuelves al comienzo de la obra perdida,

aunque esta obra sea la de toda tu vida.

Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría

tus ganancias de siempre a la suerte de un día,

y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,

sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.

Si logras que tus nervios y el corazón te asistan

aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga

y se agarran contigo cuando no quede nada

porque tu los deseas y los quieres y mandas.

Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.

Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.

Si nadie que te hiera llega a hacerte la herida.

Si todos te reclaman y ninguno te precisa.

Si llenas los minutos de cada nuevo día

con sesenta segundos de avanzar en tu vida…

Todo lo de esta Tierra será de tu dominio,

Y mucho más aún; serás HOMBRE, hijo mío.